¡Alimenta el fuego!¡rompe tu visión!¡pon tus puños en alto!

•septiembre 15, 2010 • Dejar un comentario

Rob Swire

Le temps des cerises

•septiembre 12, 2010 • Dejar un comentario

Una de las mas hermosas canciones revolucionariasde la historia de la clase obrera,”Le temps des cerises”,fue escrita por Renard y Climent en 1866 y no habla de fusiles ni de declaraciones programáticas.Es una canción de amor.Es un canto a la ternura.Jean-Baptiste Climent,joven cantante(hoy sería “cantautor”) de Montmartre,dedicaría mas tarde esta canción a una enfermera asesinada por la policía en la mañana del último día de la Comuna de París en una barricada en la calle Fontaine-au-roi (“…desde ese día llevo una llaga abierta en mi corazón…”).

La canción,amada por el pueblo francés,dice que la época de las cerezas dura muy poco,pero que SIEMPRE HABRÁ UN TIEMPO DE CEREZAS.

En el escenario, le hago el amor a 25000 personas diferentes, luego me voy a casa sola.

•septiembre 12, 2010 • Dejar un comentario

http://www.youtube.com/watch?v=Q69HfzWpZac&feature=related

Janis Lyn Joplin

La carta de Willie Lynch

•septiembre 10, 2010 • Dejar un comentario

En la histórica Marcha del Millón de Hombres,el 16 de octubre de 1995,el ministro Farrakhan leyó durante su discurso,una carta de un dueño de plantaciones del Caribe,un tal Wille Lynch,que había sido entregada a los blancos de James River,en Virginia,248 años atrás.El contenido de aquella carta me conmovió y me recordó el estado actual de los asuntos negros y de la sociedad mundial en general:

Llevo en mi bolsa un método perfecto para el control de los esclavos negros.Garantiza a cada uno de ustedes que si es ejercido correctamente servirá para controlar a los esclavos durante al menos 300 años.Mi método es simple y cualquier miembro de su familia o de sus capataces puede utilizarlo.He anotado un número de diferencias entre los esclavos,he señalado esas diferencias y las he pronunciado.He utilizado el miedo,la desconfianza y la envidia para controlar su actitud.Esos métodos han funcionado en mi modesta plantación en el caribe y funcionaran en cualquier lugar.Cojan esta simple lista y considérenla.En lo alto de mi lista figura la edad,lo segundo es el color o matiz de la piel.También figuran la inteligencia,el sexo,el tamaño de la plantación,el estatus de la plantación,la actitud de los propietarios,el hecho de que los esclavos vivan en el valle o en una montaña,norte,sur,este u oeste,si tienen el cabello fino o basto,si son altos o bajos.Ahora que tienen la lista de diferencias les entregaré el plan de ejecución.Pero antes debo asegurarles que la desconfianza es mayor que la confianza,y que la envidia es mas fuerte que la adulación,el respeto o la amiración.Por lo tanto no lo olviden,deben azuzar a los viejos negros contra los jóvenes negros,y a los jóvenes contra los viejos.Tienen que enfrentar a las mujeres negras contra los hombres negros,y a los hombres contra las mujeres.Tienen que poner a los esclavos de piel mas oscura en contra de los esclavos de piel mas blanca,y a los esclavos de piel mas blanca contra los de piel mas oscura.También tienen que lograr que sus siervos y capataces desconfíen de todos los negros,pero es necesario que sus esclavos crean en ustedes y dependan de ustedes.Caballeros,estas llaves son las llaves del control y del poder.Úsenlas,nunca pierdan una oportunidad de usarlas,y si lo hacen así durante un año,los esclavos serán desconfiados eternamente.Gracias,caballeros.

fuego a la nacion

•diciembre 14, 2009 • 1 comentario

Debe haber alguna forma de salir de aquí»,
Dijo el bufón al ladrón,
«Hay demasiada confusión»
No encuentro consuelo

Hombres de negocios se beben mi vino,
Labradores cavan mi tierra,
Ni uno sólo de ellos en su especialidad
Se da cuenta de lo que eso vale.

«No hay razón para ponerse nervioso»
Dijo amablemente el ladrón,
«Hay mucha gente entre nosotros
Que piensa que la vida no es más una broma.
Pero tú y yo, ya hemos pasado por eso,
y ése no es nuestro destino,
así que no hablemos ahora falsamente
se está haciendo tarde».

A lo largo de la torre del vigía
Los príncipes vigilaban el panorama,
Mientras todas las mujeres trajinaban
Los sirvientes descalzos también lo hacían
Afuera a lo lejos
Un gato montés gruñía,
Dos jinetes se aproximaban,

El viento empezó a aullar…